La familia de Larry estaba estupefacta. Lydia Mason estaba boquiabierta; Larry tenía expresión de "¿donda va esta gente así vestida?", y su padre, dijo:

-No se quienes son ni que quieren ni me importa. ¡Largo! ¡Fuera de aquí o llamaré...!

-...a la policía por allanamiento de morada- completó el mago alto y negro (ojo: esta expresión no la empleo en tono racista)-. ¿Cuántas veces has oido eso en el último año, Potter?

-He ido a casa de 10 niños. Uno ya está mas que acostumbrado- respondió éste-. Me llamo Harry Potter, y mi acompañante es Kingsley Shaklebolt. Hemos venido para hablar con ustedes del futuro de David.

-¡Ah, serán videntes!- dijo la abuela Mason. Ella se creía todas las supersticiones, y la palabra "futuro" la relacionaba con la videncia.

-¡No diga sandeces, señora! - le espetó tia María. No se aguantaban. La abuela Mason era madre de Phoenix y tia Maria era la hermana de Lydia Mason.

En toda la discusión, los hombres se habían callado. Sólo hasta que el tal Harry Potter carraspeó con un fortísimo ejem, ejem, todos se callaron.

-En fin, retomando la conversación que intenté iniciar hace 10 minutos, venimos a hablar... de Larry -no había dicho lo del futuro, seguramente con miedo de perder más tiempo-. Resulta que le hemos captado, y está perfectamente preparado para nuestro colegio.

-¿Colegio? ¿Captado? ¡No le querrán transformar en espía!

-No, que va. Nos referimos a un colegio de magia - prosiguió el hombre que se hacía llamar Kingsley.

- ¿De magia? - preguntó su madre-. Larry, ¿has sacado de nuevo la caja de trucos de magia?

De repente, los dos hombres se echaron a reir. Nadie comprendía por qué, hasta que Harry se explicó, todavía riendo:

-¡Una caja de trucos! ¡Este es el chiste más bueno que he oído sobre la magia! No, señora mía, no me refiero a la prestidigitación, sino a magia pura y dura.

-Ahora me tendría que reír yo. ¿Esperan que me trague esa patraña?

-Larry, cuentale a tu padre la aventura que hemos tenido esta mañana.

Larry les contó a los presentes lo que había pasado por la tarde, cerca de la base naval.

-¿Eso es cierto? ¡Demuestrenlo!

Los recién llagados se miraron con cara de "que cruz". Luego, el de piel oscura secó una varade madera y apuntó a un jarrón carísimo de Lydia.

-Que conste que ustedes lo quisieron. No pensé que llegaría a esto, pero, en fin... ¡Bombarda minima!

Se oyó un estampido y el jarrón quedó reducido a cachos. Lydia soltó un grito y se desplomó en el sofá.

-No creo que haya inconveniente -dijo el hombre con su voz lenta y pausada.

-De acuerdo. ¿Cómo se llama su colegio?

-Hogwarts. Y me permito el lujo de decirles que lo han creído antes que la familia que visité hace una semana. Ellos creían que había colocado petardos retardados cuando me colé en su sala de estar.

-Bueno, yo soy Kingsley Shaclebolt, el Ministro de Magia. Mi acompañante es Harry Potter, auror, encargado de disipar las Artas Oscuras. Será mejor que lea esto.

Le dio un sobre de pergamino. Dentro había dos papeles. El primero rezaba:

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERÍA

Directora: Minerva McGonagall

Estimado señor Mason:

Es para mí un placer informarle de que ha sido admitido en nuestro colegio. Adjuntamos la lista de libros y el billete  para que acuda al colegio. Esperamos su confirmación.

Atentamente:

Filius Flitwick

Subdirector de Hogwarts

La segunda carta tenía escrita una lista, pero con el mismo encabezamiento de la anterior:

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERIA

Listado de libros para primer año:

-El libro reglamentario de los hechizos, curso 1 (Miranda Goshawk).

-Nueva historia de la magia (Jane Bagshot).

-Guía de transformació para iniciales (Emeric Switch).

-Mil hierbas y hongos mágicso (Phillida Spore).

-Filtros y pociones mágicas (Arsenius Jigger).

-Manual Contra las Artes Oscuras, como auto-defenderse (Harry Potter).

Listado de prendas para el primer año (deben ir etiquetadas):

-Tres túnicas sencillas de trabajo (negras), sombrero puntiagudo negro para uso diario, capa de invierno (negra y con broches plata) y un par de guantes protectores (piel de dragón o semejante).

Otros

-Varita mágica

-Caldero de peltre, tam. 2

-Redomas de cristal o vidrio.

-Telescopio

-Balanza de latón

Además, los alumnos pueden llevar un animal si así lo desean.

RECORDATORIO PARA PADRES: Los alumnos de primer año no pueden poseer su propia escoba.

-¿Cómo que esperan mi confirmación?

-¿Vas a ir?

-Por supuesto.

-¡Kreacher!

"Será un conjuro", pensó Larry, pero no. Una criatura diminuta, a la que le sobraba piel, pequeño, llevaba las orejas de murcielago, una ganchuda nariz y que le sobraba piel, apareció en el salón.

-¿Sí,  amo?

-Ve a Hogwarts y dile a Minerva que Larry Mason acudirá para septiembre. Luego ve a casa y prepara una buena cena, Ginny vuelve en media hora de jugar la temporada.

-Sí amo- y con un fuerte "¡crack!" se esfumó.

-Elfo doméstico. Ya te pondré al corriente.

-¡Pero como saben que mi hijo es mago, digo yo!

-Sabemos que deseó que un rayo rozara al niño Meyer. Aparte, quiso aplazar un exámen y lo logró. Otra prueba: quítame esto, Larry.

Sacó una varita. "¿La tercera?" quiso saber Kinsgley, y Harry asintió. Larry la arrebató la varita de la mano.

-Ahora apuntame y pronuncia este conjuro: Flippendo. Y acuérdate de dar una ligera sacudida al hacerlo.

Larry se arremangó ("que profesional", comentó Kingsley) sacudió la varita y gritó:

-¡Flippendo!

El mago adulto salió despedido hacia atrás. Se incorporó poco a poco, satisfecho.

-Ya no hay dudas. Mañana hablaremos, cuando me le vaya a llevar a comprar lo que necesite.

Con una sacudida de la varita, la que tenía Larry en la mano saltó de la mano de éste. Con otra sacudida, la varita volvió a su dueño.

-En fin, nos vamos. Que pasen buena noche.

Y con un "¡crack!", los hombres se esfumaron.